13.octubre.2011.- Este año, la vendimia se celebra con buenos motivos: la calidad de las uvas no se ha resentido, pese a que las altas temperaturas han adelantado la cosecha en algunas denominaciones de origen, y la cantidad se mantendrá en los niveles del excepcional 2010 o ligeramente por debajo en algunas zonas. Además, los vinos españoles siguen teniendo buena acogida en el mercado internacional, pese a la crisis.
Septiembre terminó y, con él, la vendimia en muchas denominaciones de origen que ya han estado haciendo recuento de qué nos ha dejado el año en este sector que aúna, mejor que ningún otro, la tradición y la modernidad con un resultado excelente. En general, las bodegas españolas se muestran satisfechas con la campaña y, aunque aún es pronto para hacer un balance global, enólogos y bodegueros dicen que hay razones para estar de fiesta: nada mejor que un buen vino para festejarlo.
“La uva que ya hemos cosechado en Toro muestra una gran calidad. En Rioja, hasta la fecha, hay una calidad óptima, a la espera de que el viñedo complete su maduración. Todo depende de que en estas fechas finales del periodo de maduración no haya calores extremos ni lluvia para evitar, bien la sobremaduración, bien los posibles ataques de hongo, como la ‘botrytis’. Sin duda, puede ser una gran añada, tras una añada extraordinaria en 2010”, explica Marcos Eguren, enólogo y propietario del Grupo Eguren, con viñedos en dichas denominaciones. Más de doscientas personas participan en estas labores de la familia Eguren con la particularidad de que la mitad de ellas despalillan a mano la producción de uva destinada a sus vinos de alta gama (La Nieta, Amancio, Finca El Bosque y Alabaster). “Un trabajo que requiere concentración y observación y que, en su mayoría, lo realizan mujeres. Practicamos el despalillado manual desde la primera añada en que cada uno de estos vinos se puso en el mercado (el año 2000, en el caso de Amancio y Finca El Bosque”, apunta Eguren.
En Rueda
Santiago de Íscar, enólogo de las bodegas Javier Sanz, de la denominación de origen Rueda, reconoce que sus expectativas son positivas: “En términos de calidad, estamos satisfechos con la sanidad de la uva (verdejo, principalmente), pero esto es lo esperado ya que en nuestro caso realizamos directamente los trabajos en el campo. Además, la uva viene con buena acidez y maduración. En cuanto a la cantidad, recogeremos menos kilogramos que en el año pasado”.
Según Íscar, la principal amenaza que hay ahora en la zona de Rueda es el ‘Oídio’,un hongo parásito que ataca las partes aéreas de la planta, pero esta enfermedad, si se trata convenientemente, no tiene por qué suponer problemas serios. “Desarrollamos un meticuloso trabajo en el campo durante todo el año para garantizar que la uva esté sana. Para nuestros vinos más representativos como Villa Narcisa y los de alta gama, Colección V, vendimiamos de forma manual y seleccionamos la uva de las viñas viejas, plantadas en vaso, antes de que comience la vendimia”, explica De Íscar. Para ello, cuentan con veinticinco profesionales.
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